12.01.2026

Nuevos hábitos para el Año Nuevo: cómo mejorar tu forma de comprar verduras y hortalizas

Con la llegada de un nuevo año, muchos de nosotros nos proponemos comer mejor, cuidarnos más y adoptar hábitos más saludables. Sin embargo, estos propósitos suelen quedarse a medias porque no sabemos por dónde empezar. Y la realidad es que una alimentación más sana comienza mucho antes de sentarnos a la mesa: empieza en el momento de la compra.

 

Las verduras y hortalizas son la base de una dieta equilibrada, pero comprarlas bien, en la cantidad adecuada y conservarlas correctamente es clave para que realmente formen parte de nuestro día a día sin necesidad de tirar nada. Desde Grupo Lucas te contamos cómo empezar nuevos hábitos de compra de verduras, paso a paso, de forma sencilla y sobre todo, REALISTA.

 

El primer paso, la compra

Uno de los errores más comunes es improvisar e ir sin la lista de la compra. Ir al super sin planificación suele acabar en decisiones rápidas, exceso de productos procesados ​​y verduras que terminan olvidadas en el cajón de abajo de la nevera.

 

Para ello es necesario planificar la compra con intención. Antes de salir de casa, pregúntate:

  • ¿Cuántas comidas harás en casa esta semana?
  • ¿Qué verduras tengo que hay que gastar y consumir pronto?
  • ¿Qué productos coincidirán en esos platos?

No se trata de hacer menús exactos, sino de tener una idea general que te ayude a comprar con sentido y evitar desperdicios.

 

Comprar de temporada a mejor precio

Uno de los mejores hábitos que puedes adquirir es consumir verduras y hortalizas de temporada. No solo están en su mejor momento de sabor y textura, sino que además suelen ser más económicas.

 

Un consejo práctico puede ser empezar cada temporada incorporando 2 o 3 verduras nuevas a tu compra habitual y poco a poco ampliarás tu repertorio sin complicarte.

 

Cuánto comprar sin desperdiciar

Comprar demasiadas verduras puede ser tan problemático como comprar pocas. El exceso suele acabar en productos estropeados y en la basura. Las cantidades orientativas para una persona suelen ser entre 1kg/1’5kg de verduras a la semana. Es preferible comprar pequeñas cantidades varias veces o ajustar tu compra semanal según tu rutina real, que tirar comida.

 

Un truco útil es combinar verduras de consumo rápido (lechugas, espinacas, tomates) con verduras de mayor duración (zanahorias, cebollas, calabazas, patatas).

 


Elige bien el producto

Saber elegir las verduras marca una gran diferencia en su conservación y sabor. Algunas pistas para una buena elección son: colores vivos, textura firme (ni blanda ni arrugada), hojas verdes frescas y evitar golpes, manchas oscuras o humedad excesiva.
Dedica unos segundos más a observar el producto. La calidad empieza ahí.

 

Cómo conservar las verduras para que duren más

Muchas verduras se estropean no porque estén en mal estado, sino porque no se conservan bien, es importante organizar las verduras correctamente. Ese pequeño gesto alarga su vida útil varios días.

 

En la nevera, hay que aprovechar el cajón de verduras para la mayoría de hortalizas frescas, separar hojas (lechuga, acelga) de verduras y hortalizas que desprenden etileno, también es importante guardar en bolsas perforadas o recipientes con ventilación.

 

Fuera de la nevera, guardar patatas, cebollas y ajos en un lugar fresco, seco y oscuro. En el caso de los tomates mejor a temperatura ambiente si se van a consumir pronto.

 

Lava, prepara y adelanta trabajo

Uno de los mayores enemigos del consumo de verduras es la falta de tiempo. Si llegas cansado a casa y todo está por preparar, es fácil recurrir a opciones menos saludables.

Un truco puede ser dejar las verduras listas para prepararlas rápidamente, lavándolas y cortándolas para guárdalas en recipientes herméticos. Tenerlas listas en la nevera multiplica las probabilidades de que las utilices.

 

Este año, empieza por el mercado, la frutería o tu proveedor de confianza. Porque los grandes cambios empiezan con pequeños gestos… y con una buena cesta de verduras.